La abadía de Melk, un imponente monasterio benedictino de fachada amarilla sobre un peñón a orillas del Danubio, marca el comienzo del valle del Wachau, Patrimonio de la Humanidad. Es una de las grandes obras del barroco austriaco: destacan su iglesia ricamente decorada y, sobre todo, su biblioteca, con techos pintados y miles de volúmenes antiguos. Sigue siendo un monasterio en activo, con una escuela. Las terrazas ofrecen vistas del río y los viñedos.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz