Stevns Klint, un acantilado costero al sur de Copenhague, es Patrimonio de la Humanidad por un motivo científico de primer orden: en sus capas de roca quedó registrado el impacto del meteorito que, hace 66 millones de años, provocó la extinción de los dinosaurios. Es uno de los mejores lugares del mundo para observar esa fina capa que marca aquel acontecimiento. Sobre el acantilado se asoma además una iglesia medieval, en parte ya desplomada al mar.
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