La estampa natural más fotografiada de Irlanda: 14 km de acantilados que caen a pico hasta 214 m sobre el Atlántico. En días claros se ven las islas Aran y Connemara; con niebla, no se ve nada, porque aquí el tiempo manda. Hay un centro de visitantes semienterrado, una torre de vigilancia del siglo XIX y un sendero costero señalizado. El viento puede ser muy fuerte: hay que ceñirse a los caminos y barandillas, ya que los bordes sin proteger son peligrosos. El aparcamiento de pago va incluido en la entrada.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz