Appenzell es un pueblo conocido por sus casas de fachadas pintadas a mano y por mantener tradiciones rurales muy arraigadas, como las votaciones a mano alzada en la plaza. Sus quesos y dulces son famosos. Cerca, el macizo de Alpstein ofrece uno de los senderos más célebres de Suiza, hasta el Äscher, un restaurante adosado a la pared de un acantilado. La zona es muy auténtica; el tiempo de montaña cambia rápido y conviene calzado adecuado.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz