Eger, una de las ciudades más bonitas de Hungría, se conoce sobre todo por su castillo, donde en 1552 una pequeña guarnición resistió heroicamente un largo asedio otomano, una gesta muy presente en la memoria nacional. El casco histórico es un conjunto barroco con una basílica, calles peatonales y un minarete otomano, el más septentrional que se conserva en Europa. Es una ciudad agradable, de tamaño manejable y a poco más de hora y media de Budapest.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz