El castillo de Rosenborg, un palacete renacentista del siglo XVII rodeado del Jardín del Rey, fue residencia de recreo de los monarcas daneses. Hoy es un museo con salas de época intactas y, en su sótano, la gran atracción: las joyas de la corona y las regalías reales de Dinamarca, custodiadas tras gruesos muros. El jardín que lo rodea es uno de los parques más queridos por los habitantes de la ciudad y de acceso libre.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz