El centro de Karlovy Vary se recorre a través de sus columnatas, galerías cubiertas que protegen los manantiales termales y donde la gente pasea probando las distintas aguas. La columnata del Molino, neorrenacentista, es la más monumental; otra alberga el géiser Vřídlo, que lanza el agua hirviendo a unos doce metros. Beber el agua, de sabor mineral intenso, es gratuito si se trae el propio recipiente. Es una forma muy local de conocer la ciudad.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz