La laguna de Aneho marca la frontera oriental de Togo con Benin en un paisaje acuatico donde las piraguas de pescadores cruzan entre ambos paises. Los manglares que bordean la laguna albergan aves acuaticas, cangrejos y peces que sustentan una economia pesquera artesanal. Las aldeas de ambos lados comparten lazos familiares y culturales que trascienden la frontera politica. Los paseos en piragua permiten observar la vida lacustre y la pesca con redes y trampas tradicionales. Es un rincon fronterizo donde la geografia natural prevalece sobre las divisiones politicas y la vida fluye al ritmo del agua.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz