Idrija, en el oeste de Eslovenia, alberga una de las minas de mercurio más antiguas y grandes del mundo, en explotación durante cinco siglos y reconocida como Patrimonio de la Humanidad. Se visita una parte de las galerías subterráneas y un museo instalado en un castillo, que explican una historia minera que marcó toda la región. Idrija es también célebre por su delicado encaje de bolillos, con su propia escuela y festival, y por un plato típico de masa rellena. Es una visita que combina industria, artesanía y tradición.
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