Kazimierz Dolny es una pequeña y pintoresca villa renacentista a orillas del Vístula, rodeada de colinas y barrancos. Su plaza del mercado, sus casas de mercaderes ricamente decoradas y las ruinas de un castillo sobre el pueblo le dan un encanto que desde hace más de un siglo atrae a pintores y artistas. Es un destino de escapada muy querido por los polacos, ideal para pasear, subir a los miradores y probar su famoso pan en forma de gallo.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz