Kbal Spean es un rincón natural y arqueológico muy singular, escondido en la selva al norte de Angkor. Es conocido como «el río de los mil lingas»: en el lecho de un arroyo de montaña y en las rocas de sus orillas, los antiguos jemeres tallaron, hace unos mil años, numerosas figuras y relieves religiosos, de modo que el agua corre literalmente sobre las esculturas. Para llegar hasta allí hay que recorrer un agradable sendero ascendente de unos cuarenta minutos a través del bosque. El paseo termina, además, en una pequeña y refrescante cascada. Es una excursión tranquila que combina naturaleza, arte y un baño.
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