La pequeña isla de Malapascua, frente a la punta norte de la isla de Cebú, es un tranquilo paraíso conocido en todo el mundo del buceo por un motivo muy concreto. Sus aguas son uno de los poquísimos lugares del planeta donde es posible avistar, de forma habitual, al tiburón zorro: un tiburón de aspecto elegante y espectacular, con una larguísima aleta caudal, que cada amanecer se acerca a un banco submarino cercano. Más allá del buceo, Malapascua es una isla pequeña y encantadora, con bonitas playas de arena blanca, aguas transparentes y un ambiente sosegado. Es un destino que combina la calma isleña con uno de los grandes encuentros del mundo submarino.
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