La Ópera de Sídney es uno de los edificios más famosos del mundo y el símbolo indiscutible de Australia. Obra del arquitecto danés Jørn Utzon e inaugurada en 1973, se alza en un extremo del puerto de Sídney, sobre una península que se adentra en la bahía. Su silueta inconfundible, formada por una sucesión de grandes velas o conchas de un blanco brillante, fue una proeza de ingeniería para su época y le valió la declaración como Patrimonio de la Humanidad. Más allá de admirarla por fuera, merece la pena recorrer su interior o asistir a alguno de los conciertos y espectáculos que acoge cada año.
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