La Reserva de Humedales de Azraq es un sorprendente oasis en pleno desierto del este de Jordania. Durante siglos, este lugar fue un punto de agua vital en medio de la aridez, y un importante refugio para las aves migratorias que cruzaban la región. Aunque la extracción de agua para abastecer a las ciudades redujo drásticamente el oasis, un proyecto de recuperación ha permitido restaurar parte de sus pozas y marismas. Hoy, la reserva ofrece pasarelas para recorrer los humedales y observar las aves. Cerca de allí se encuentra además un castillo del desierto construido con piedra volcánica negra.
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