Las ruinas de Kilwa Kisiwani, en una isla de la costa sur de Tanzania, son uno de los grandes tesoros históricos del país, declaradas Patrimonio de la Humanidad junto con las cercanas ruinas de Songo Mnara. Entre los siglos XIII y XV, Kilwa fue una de las ciudades-estado suajilis más ricas y poderosas de toda la costa de África Oriental, un próspero centro del comercio del oro, el marfil y otras mercancías que enlazaba el continente con Arabia, Persia, la India y China. Hoy, en la isla, se conservan los evocadores restos de su gran mezquita, de un palacio y de otros edificios, testimonio de aquel esplendor.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz