Mariánské Lázně, a poca distancia de Karlovy Vary, es otra de las Grandes Ciudades Balneario de Europa declaradas Patrimonio de la Humanidad. Más joven y verde que su vecina, se desarrolló en el siglo XIX entre bosques, con elegantes hoteles de tonos crema en torno a un parque y una columnata de hierro fundido. Frente a ella, una fuente cantarina ofrece un espectáculo de agua y música. Por sus calles pasearon personajes como Goethe o el rey Eduardo VII.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz