La segunda ciudad de Zimbabue fue fundada por el rey Lobengula de los Ndebele y conserva una identidad cultural diferenciada de Harare. Las calles anchas disenadas para que un carro de bueyes pudiera girar flanquean edificios art deco y victorianos. Los artesanos Ndebele producen cestas, joyeria de cuentas y esculturas con motivos geometricos distintos a los Shona. El mercado central ofrece artesania, telas y comida local. Los tours culturales incluyen visitas a hogares Ndebele pintados con murales geometricos vibrantes. Una ciudad con personalidad propia que merece mas que una parada de transito.
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