Patrimonio Mundial de la UNESCO, esta montanha sagrada de cinco picos ha sido centro de culto durante mas de 1.500 anhos y marca el punto medio de la antigua Ruta de la Seda. Las cuevas contienen petroglifos de la Edad del Bronce y dos mezquitas reconstruidas del siglo XVI. Los peregrinos musulmanes suben las escaleras talladas en la roca para rezar en los santuarios de las cumbres. El museo en la base exhibe hallazgos arqueologicos y explica las capas de significado religioso del sitio. El ejemplo mas completo de montanha sagrada en toda Asia Central.
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