Ostende es la principal ciudad de la corta costa belga del mar del Norte, un litoral llano de largas playas de arena y un paseo marítimo recorrido de punta a punta por un tranvía costero, uno de los más largos del mundo. Fue un elegante destino de baño desde el siglo XIX. La ciudad tiene además arte urbano, museos y buen marisco. El mar del Norte es fresco incluso en verano, así que es más un destino de paseo que de baño prolongado.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz