La playa de Baucau se extiende al pie de los acantilados de la ciudad vieja con arena oscura volcanica y aguas de un azul profundo. Las piscinas naturales formadas en la roca coralina permiten bañarse con seguridad lejos del oleaje. Los pescadores artesanales lanzan redes desde piraguas de madera cada mañana creando escenas de una Polinesia melanesia intacta. La sombra de los arboles tropicales y la brisa marina hacen de la playa un lugar agradable incluso en las horas de mas calor. Es una playa virgen sin desarrollo turistico donde la belleza natural se experimenta en soledad.
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