Porto de Galinhas, en el litoral del estado de Pernambuco, es una de las playas más famosas y apreciadas del nordeste de Brasil. Su gran atractivo son las piscinas naturales: con la marea baja, los arrecifes de coral cercanos a la orilla forman estanques de aguas cálidas, transparentes y poco profundas, llenos de peces de colores, a los que se llega en las tradicionales balsas de vela conocidas como jangadas. Más allá de las piscinas, Porto de Galinhas ofrece largas playas de cocoteros, un ambiente animado y aguas tropicales ideales para el baño.
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