Viajar por Europa en tren: la guía para no arruinarte
Interrail, Ouigo, Flixbus, rutas nocturnas. Cómo moverte por Europa sin avión y sin gastar de más.
Interrail: cuándo merece la pena
El pase Interrail (Eurail si no eres residente europeo) da viajes ilimitados en tren por 33 países durante un número determinado de días. Suena a chollo automático, pero no siempre lo es: solo compensa si vas a hacer muchos trayectos largos en poco tiempo. Si tu plan son tres ciudades en dos semanas, casi siempre sale más barato comprar los billetes sueltos con antelación. Y aquí está el matiz que arruina presupuestos: en Francia, Italia y España la mayoría de trenes de alta velocidad exigen reserva de asiento obligatoria aparte del pase, entre 10 y 30 € por trayecto. Haz la cuenta con las reservas incluidas antes de comprarlo.
Trenes baratos: Ouigo, Avlo, Iryo
La liberalización ferroviaria ha reventado los precios en el sur de Europa. Ouigo, Avlo e Iryo compiten en las rutas españolas principales con billetes desde 7 € si compras con antelación; en Francia, Ouigo hace lo mismo entre París y el sur; en Italia, Italo compite de tú a tú con Trenitalia. La regla es sencilla y funciona siempre: compra entre uno y tres meses antes, evita el viernes por la tarde y el domingo por la noche, y sé flexible con la hora. La diferencia entre el mismo trayecto a las siete de la mañana y a las ocho de la tarde puede ser de cuatro veces el precio.
Trenes nocturnos: duerme y ahorra hotel
Los trenes nocturnos han vuelto, y son la mejor jugada de todo el tablero: te ahorras la noche de alojamiento y amaneces en otra ciudad, con el día entero por delante. Los Nightjet austriacos conectan Viena, Múnich, Zúrich, Ámsterdam, Roma o París; el European Sleeper une Bruselas con Praga y Berlín. Una litera cuesta entre 50 y 100 €, así que si lo comparas con una noche de hotel más el billete de día, casi siempre ganas tú. Reserva con mucha antelación, porque las plazas de litera vuelan sobre todo en verano. Y lleva antifaz, tapones y batería externa: los enchufes son pocos.
FlixBus como alternativa
No es tan cómodo, pero es imbatible en precio: hay trayectos internacionales por 10-20 € que en tren costarían cinco veces más. Para distancias medias, de cuatro a seis horas, la diferencia real de tiempo con el tren no es tan grande como parece, una vez sumas los traslados a la estación y los márgenes de embarque. Los autobuses nocturnos ahorran hotel igual que el tren, aunque se duerme bastante peor. Y compara siempre con el avión antes de decidir: en trayectos largos, un vuelo barato puede salirte más a cuenta que doce horas de autobús. El tiempo también es presupuesto.
Las mejores rutas
Praga-Viena-Budapest es la ruta perfecta para empezar: tres capitales espectaculares, trayectos cortos, trenes frecuentes y baratos, y ni un solo día perdido en desplazamientos. París-Ámsterdam-Berlín funciona igual de bien en el norte, con conexiones rápidas y cómodas. Y si quieres precios de otro planeta, cruza a los Balcanes: las rutas que salen en la guía de destinos baratos de Europa se encadenan bien por tierra, aunque ahí manda el autobús más que el tren. Un aviso práctico para esa zona: muchos de esos países no están en la UE, así que tu tarifa de datos no aplica. Una eSIM multipaís te evita quedarte sin mapas justo en la frontera.