Húsavík, pueblo pesquero del norte casi rozando el Círculo Polar, está considerado la capital europea del avistamiento de ballenas. Las aguas de la bahía de Skjálfandi son ricas en alimento y atraen a varias especies, entre ellas ballenas jorobadas y, con suerte, la enorme ballena azul. Las salidas en barco se hacen sobre todo de mayo a septiembre. Conviene abrigarse bien aunque sea verano y, como en toda observación de fauna salvaje, no hay avistamiento garantizado.
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