Banteay Srei, situado a unos kilómetros del núcleo de Angkor, es uno de los templos más exquisitos de todo el arte jemer, declarado Patrimonio de la Humanidad. Construido en el siglo X y dedicado al dios Shiva, es de pequeñas dimensiones, pero destaca por una belleza poco común. Está construido en una arenisca de tono rojizo y rosado que adquiere tonalidades cálidas con la luz, y sobre todo por la finura extraordinaria de sus tallas: sus muros, dinteles y frontones están cubiertos de relieves de una delicadeza casi de orfebrería. Su nombre significa «la ciudadela de las mujeres». Es una joya que merece el desplazamiento.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz