El atolón de Mnemba, frente a la costa nororiental de Zanzíbar, es uno de los mejores lugares de la isla para el buceo y el esnórquel. Rodea una pequeña isla privada y está protegido como zona de conservación marina, lo que ha permitido preservar la salud de sus arrecifes de coral. Sus aguas, transparentes y de un color turquesa intenso, albergan una riquísima vida marina: bancos de peces de mil colores, tortugas y, con suerte, delfines. Se accede a él en embarcación, en excursiones de medio día desde las playas cercanas. Es una salida muy recomendable para los amantes del mundo submarino.
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