El Puente Latino, un sobrio puente de piedra otomano sobre el río Miljacka, es uno de los lugares más cargados de historia de Europa. En su esquina, en junio de 1914, fue asesinado el archiduque Francisco Fernando, heredero del Imperio austrohúngaro, un atentado que desencadenó la Primera Guerra Mundial. Un pequeño museo junto al puente recuerda aquel episodio y la Sarajevo de la época. Es una visita breve pero imprescindible para entender un momento que cambió el siglo XX.
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