La Puerta de San Miguel es la única que se conserva de las cuatro que daban acceso a la Bratislava medieval amurallada. Coronada por una torre y una estatua del arcángel, es uno de los edificios más antiguos de la ciudad. Bajo ella arranca una de las calles más animadas del casco antiguo, llena de tiendas y cafés. En su interior, un pequeño museo de armas permite además subir a lo alto de la torre, desde donde hay una bonita vista de los tejados.
Compara vuelos, hotel, coche y eSIM sin salir de Flamaz